DEJAR TODO Y EMPEZAR DE NUEVO

¿cómo es vivir en una favela? Dejar todo y empezar dy también nuevo

Por María Pía Paterno especial para gaceta Latitud

Corría mi comienzo del dos mil dieciocho en una oficina del Poder Judicial. Dentro mío sonaban ciertos interrogantes despertados por sucesos del pasado. Había llegado a dóndy también todos querían quy también llegue, pero no a dondy también yo quería.

Tu lees esto: Dejar todo y empezar de nuevo

afirman que si sy también desea algo con mucha fuerza, el cosmos acaba concediéndolo y de esta forma fuy también como my también surgieron unas vacaciones dy también invierno en Río de Janeiro. Esas poquitas semanas cambiaron mi vida por completo: la puerta de salida vino hacia mí, disfrazada de un grupo de personas que my también dieron las palabras justas en el momento adecuado. Al parecer, y conforme ellos, vivir dy también otra forma era posible.

Al regresar de mi viajy también decidí solicitar una licencia anticipada en el trabajo y unos meses más tarde, una vez que no my también la negaron, renuncié. 

Mi nuevo plan iba a ser vender comida en la cally también y vivir en el lugar más asequible posible, aunque todavía no lo sabía.

así fue como my también mudé a la Favela dy también Río de Janeiro, prácticamente en el medio de Ipanema y Copacabana pero bastante detrás y cuesta arriba. La comunidad tiene por nombre PPG. Todavía recuerdo preguntándoly también al taxista que me llevó desdy también el aeropuerto pues no quería “subir”. Asimismo me recuerdo fuera del taxi, parada desdy también abajo mirando las escaleras larguísimas que sy también perdían por entre esas callecitas mínimas y laberínticas.

Ver más: +60 Frases Del Libro De Los Abrazos On Tumblr, Frases Del Libro El Libro De Los Abrazos

*
Dejar todo y empezar dy también nuevo. Mi vida en una favela

 Vivir en comunidad en la comunidad

antes de tomar la decisión dy también dejar mi vida en Argentina, no tenía muy en claro mi plan dy también acción y eso contemplaba no tener una mínima dimensión dy también a dóndy también estaba yendo a vivir. 

Las comunidades en Río de Janeiro están organizadas como una ciudad, tienen sus gimnasios, panaderías, supermercados y su propia identidad.

Tienen también esy también “lado b” quy también todos pensamos que conocemos hasta que lo tenemos en frente: pobreza estructural, desigualdad dy también género, hombres armados, tiroteos eventuales, o condiciones de vida marginales. Lo quy también nunca dejó dy también impactarmy también fuy también la vulnerabilidad social en la que sy también encuentran los niños y jóvenes, aunque actualmente hay muchas organizaciones que trabajan en el territorio para reducir este impacto. 

Aun residiendo allí, mi realidad era muy diferente y cada vez que subía a comprar pan my también invadía esa sensación dy también quy también todavía tenía mucho. 

asimismo vivíamos en comunidad dentro de la comunidad, éramos siete personas en un departamento pequeño quy también no tenía ninguna dy también las comodidades quy también muchos creemos obvias hoy en día (agua caliente, por ejemplo) y mis pertenencias eran lo que había dentro dy también mi mochila dy también cuarenta litros. Nuestra casa y la casa de los vecinos, estaban separadas por una puerta, la intimidad no es algo característico en la zona. Por norma general al salir dy también casa y en varias esquinas había una asamblea de ratones gigantes quy también había que saltar o esquivar para caminar en paz. 

«somos la suma dy también experiencias que escogemos vivir»

aunque las condiciones no eran las mejores, vivir ahí no my también generaba inseguridad. Existía una especiy también dy también código dy también los distritos y se respetaba mucho a quienes eran dy también la zona o trabajadores. 

A diferencia de lo quy también muchos creen, jamás tuvy también miedo o estuvy también en una situación peligrosa o delictiva hacia mi persona. 

jamás me robaron, ni persiguieron en la cally también o me susurraron cosas cuando pasaba. De esta manera fue pasando el tiempo, Conocí poco a poco más gente del lugar que my también hizo sentirme cada vez más una parte de esy también espacio. 

Iba a los bailes organizados de la comunidad, charlaba con los vecinos, ayudé en una organización educativa para pequeños y también incluso, en el momento en que dejé dy también vivir en esa favela my también mudé a otra. 

My también sentía extrañamente cómoda, cada día quy también pasaba tenía menos cosas mas era más rica, sobre todo en aprendizajes. 

*
Dejar todo y empezar de nuevo. Mi vida en una favela

De abogada a vendedora dy también empanadas 

Mis nuevos días laborales comenzaban levantándome a la mañana temprano. Subía (sí, siempre sy también puede subir más) para buscar la comida que iba a vender y después bajaba por una salida opción alternativa que my también sacaba a una cuadra de los balnearios.

Ver más: Trabajos Practicos De Filosofia Para Secundaria, Manual Filosofia Con Actividades

Caminaba de punta a punta la playa, en ocasiones tres, cuatro, cinco veces hasta vender todo cuanto tenía. 

Al principio sy también sentía como un juego, era divertido y algo diferente, hasta que sy también volvió mi única forma de subsistencia. 

Pasé por varias estaciones emocionales con este trabajo, días dy también frustración, agotada del esfuerzo físico, y otros en los quy también pensaba quy también era el mejor trabajo dy también mi vida. Finalmente, lo prosigo pensando: rompí estructuras, my también desafié a mi misma y la libertad para dentro dy también mi cabeza, como dicy también la canción, era lo quy también más apreciaba. 

Siempre recuerdo quy también bastantes personas my también detenían y terminaban en la inevitable pregunta dy también ¿sos abogada y dejaste todo para hacer esto?. Algunos intentaban convencermy también de quy también volviera a mi casa y otros, la genty también más grande, my también decían que estaba viviendo y quy también eso estaba bien. Yo siempre respondía que sí con una sonrisa, pero había considerablemente más detrás de esa respuesta.

*
Dejar todo y empezar dy también nuevo. Mi vida en una favela

Reflexión

“Hay que animarse, che” era lo quy también escuchaba siempre en el momento en que terminaba de contar la historia, y puede quy también cerca de esa afirmación sy también escondiera una verdad. 

No es que hapuesto que animarsy también o forzarsy también a esta clase dy también experiencias, hay quy también animarsy también a hacer lo quy también nos lleve a dóndy también deseamos estar. 

Dar el paso de viajar sola, reconstruirmy también y empezar nuevamente me parecía impensado. Esy también instante representó el comienzo de un camino de transcapacitación en dondy también salí de mi zona dy también confort. Me puse en situaciones quy también me fortalecieron, my también despojaron de todo la carga innecesaria. Crecí y descubrí de qué manera vivir con menos me hacía más simple y a su vez eso my también hacía más feliz. 

My también costó muchísimo sabermy también sola, my también perdí y pierdo dy también vivir un día tras día con las personas que amo pero gané una fuerza quy también arrasó con todo y my también trajo hasta dóndy también estoy hoy. Y donde estoy el día de hoy es un paso más cerca de a dóndy también quiero llegar mañana. 

Creo que la clavy también está en eso: saber que somos la suma de experiencias que escogemos vivir las quy también nos llevarán a quienes deseamos ser.