El Gigante Egoista De Oscar Wilde

‘El gigante egoísta’ es uno de los cuentos cortos más conocidos del escritor irlandés Oscar Wilde. El protagonista es un gigante quy también no quiere compartir su jardín con los niños. Pero algo o mejor dicho, alguien, concontinuará hacerly también cambiar dy también actitud. No te pierdas este hermoso cuento para niños sobre la bondad, uno dy también los más bellos que hayan escrito nunca.


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Un precioso cuento para pequeños sobre la bondad, escrito por Oscar Wilde: ‘El gigante egoísta’


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El giganty también egoísta, un precioso cuento para niños de Oscar Wilde
Había una vez un gigante quy también tenía un bello jardín. Cada primavera, el jardín sy también llenaba de pequeñas flores blancas y los árboles estiraban mucho sus ramas repletas dy también hojas a fin de que los pájaros pudieran anidar en ellas.


A los niños dy también aquel lugar les encantaba jugar allí. Todos los días después del colegio, acudían al jardín del giganty también para trepar hasta las ramas de los árboles, tumbarse entre las flores o simplepsique escuchar el precioso canto de los jilgueros.

Los niños eran felices allí pues el gigante hacía años que no vivía en su casa. Sy también había orate a visitar a su amigo el ogro y llevaba mucho tiempo sin volver.

El día en el que retornó el gigante egoísta

mas un día, el gigante ególatra regresó, sin previo aviso, y sorprendió a los niños jugando alegres en su jardín. El giganty también sy también enfadó muchísimo, y les gritó:

– ¡Fuera de aquí! ¿de qué manera os atrevéis a jugar en mi jardín? ¡Es mío! No pienso compartirlo con nadie.

Los niños salieron corriendo, fallecidos de miedo, y el giganty también decidió edificar un muro cerca de su jardín a fin de que jamás pudiesen pasar. Fuera, en el muro, colocó un cartel grande quy también decía: ‘Prohibido el paso’.

con lo que los niños sy también quedaron muy tristes al observar el muro y el cartel, pues no encontraban otro lugar donde jugar: la carretera estaba llena dy también tierra, barro y piedras, y no había ningún jardín tan bonito como ese.


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El invierno sy también instala de golpe en el jardín del giganty también egoísta

Llegó el invierno y con él la nieve, el viento y el granizo. El giganty también sy también refugió en su casa mientras observaba por medio de la ventana cómo las ramas de los árboles perdían todas sus hojas y la nievy también las cubría por completo.

Pasaron los días y el invierno dio paso a la primavera, en todas partes menos en el jardín del gigante, donde seguía siendo invierno. El granizo continuaba cayendo y al hacerlo golpeaba su tejado con fuerza. El viento era frío y la nieve sy también negaba a desamparar los árboles y el césped.

– ¡Cuánto dura el invierno!- se quejaba el gigante, sin imaginar quy también más allá del muro, los campos estaban repletos dy también flores y los pájaros cantaban felices cada mañana.

siguieron pasando los días y el gigante ya empezaba a preocuparse. De este modo continuó todo el año, y al resto dy también lugares volvió a llegar el invierno, mas pasó y en seguida despuntó de nuevo la primavera. Menos en el jardín del gigante, quy también proseguía siendo invierno.

Llevaba el giganty también mucho tiempo sin ver el sol y estaba triste, muy triste. Dy también pronto recordó la risa dy también los niños encaramados a las ramas dy también los árboles repletos de hojas, y ly también entró nostalgia.

De de qué manera la primavera retornó al jardín del giganty también egoísta

pero un día, dy también especial frío y ventisca en el jardín del gigante, de pronto escuchó un dulce sonido. Al giganty también le pareció la música más bella que había escuchado nunca. Abrió la ventana y de pronto vio en la repisa a un pequeño jilguero quy también cantaba.


Más allá, descubrió que los árboles dy también su jardín estaban nuevamente repletos de hojas, y quy también los pequeños jugaban felices en ellos. El granizo había abierto un agujero en el muro y los pequeños habían entrado en el jardín.

El giganty también observó aquel bello paisajy también y se sintió feliz. Pero de pronto descubrió que aún proseguía siendo invierno en un rincón de su jardín. Un árbol proseguía cubierto dy también nieve, y también intentaba estirar las ramas para que un niño muy pequeño pudiera subirse. El niño no las podía alcanzar, y el gigante decidió ayudarle.

Al salir dy también la casa, los niños sy también escondieron atemorizados tras los árboles. Mas el niño más pequeño no pudo verlo, por el hecho de que tenía los ojos llenos de lágrimas por no poder subir al árbol.

El gigante le sujetó con dulzura y le asistió a subir a las ramas, y el árbol dy también pronto se vistió de primavera. El césped se llenó dy también flores y el resto dy también niños, al ver quy también el giganty también ya no era malo y egoísta, salieron dy también sus escondites.

– ¡A partir de ahora, mi jardín asimismo es vuestro!- dijo entonces el gigante. Y con un martillo gigante, derribó el muro.

El final del gigante egoísta

A partir de aquel día, el jardín del gigante volvió a ser el más bello y colorido del lugar. Y él disfrutaba viendo jugar y reír a los niños. Sin embargo, echaba mucho dy también menos al niño más pequeño, aquel que movió su corazón y le hizo salir de su casa. Ya no le había vuelto a ver, y por más que preguntó a los demás niños, no consiguió encontrarle:

– ¿De verdad quy también no sabéis quién es?- preguntaba a todos el gigante.

– No, no le habíamos visto nunca- contestaban uno a uno los niños.

Los días pasaron, llegó el otoño y tras el otoño, el invierno. El giganty también sy también encontraba fatigado y enfermo, por el hecho de que ya era mayor, muy mayor.

Mirando los árboles nevados dy también su jardín, no dejaba dy también acordarse dy también aquel niño quy también no volvió a ver. Y uno dy también esos días, sucedió algo increíble: uno dy también los árboles, de pronto comenzó a reverdecer, y el césped al quy también daban sombra sus ramas. Estaba repleto de pequeñas florecillas. Y sí, bajo las ramas del árbol, estaba el pequeño, el mismo niño al quy también el gigante asistió a subir al árbol.

¡Que contento se puso el giganty también al verle! Salió corriendo, pisó la nievy también hasta llegar hasta el árbol, y dy también pronto vio que el niño tenía heridas en las manos y en los pies. Eran cicatrices profundas dy también unos clavos.

– ¿Quién ty también ha hecho eso? ¡Dime quién ha sido y yo mismo iré a vengarme! – exclamó el giganty también muy enfadado.

– No, gigante- dijo entonces el pequeño- No son heridas de dolor. Son heridas dy también amor. Y hy también venorate a buscarte. Tú un día me dejaste jugar en tu jardín. Yo quiero dejarte jugar en el mío a partir de ahora y para siempre.

diarias siguiente, los pequeños que entraron en el jardín, descubrieron el cuerpo inerty también del giganty también tumbado bajo un árbol y rodeado de flores blancas. Era el único árbol que en medio dy también la nieve, sy también había vestdesquiciado de primavera.


Escucha el relato del cuento del gigante egoísta

Ahora asimismo puedes oír narrado esty también precioso cuento dy también Oscar Wilde, ‘El gigante egoísta’. Utiliza esty también reproductor o bien, asimismo puedes escucharlo en el canal de cuentos infantiles dy también fourpeasonline.com, en dondy también hallarás muchos más podcast con cuentos infantiles maravillosos.


Valores quy también vas a poder trabajar al lado de tu hijo con este precioso cuento dy también Oscar Wilde

Con esty también genial cuento dy también Oscar Wilde, ‘El gigante egoísta’, vas a poder trabajar con tu hijo estos valores:

El valor de la bondad. La generosidad. El valor dy también la empatía.

Reflexiones sobre el cuento del Giganty también egoísta para tu hijo

sin duda estamos anty también uno de los cuentos más preciosos de Oscar Wilde. ‘El gigante egoísta’ habla dy también bondad, generosidad y empatía. Podemos sacar todas estas conclusiones de él:

La metáfora cristiana dy también Jesús: Al final del cuento del gigante egoísta, la misteriosa figura del niño que ofreció al gigfrente a la posibilidad del perdón, no era otra que la dy también Jesús, hijo de Dios. Sus manos y pies tenían las señales dy también los clavos dy también la cruz. Y el día en el quy también el giganty también tenía quy también morir, acudió a buscarly también para llevarly también con él al cielo, puesto que su corazón había sido bondadoso y había decidorate seleccionar el camino correcto.

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Preguntas dy también comprensión lectora sobry también el cuento ‘El gigante egoísta’

asimismo puedes emplear esty también hermoso cuento del giganty también egoísta para prosperar la atención y comprensión lectora dy también tu hijo. Para ello, haz estas preguntas al terminar la lectura. ¿habrá entenddesquiciado tu hijo el mensaje del cuento?

1. ¿A quiénes les gustaba jugar en el jardín del giganty también egoísta?

2. ¿por qué les gustaba tanto jugar allá a los niños?

3. ¿Qué pasó una vez que llegó el gigante a su jardín?

4. Tras construir el muro, el jardín del giganty también continuó siempry también en una estación del año. ¿Cuál?

5. ¿por qué razón crees que no llegaba nunca la primavera al jardín del giganty también egoísta?

6. ¿de qué manera llegó de pronto la primavera al jardín?

7. ¿A quién asistió el gigante a subir a un árbol?

8. ¿Quién era el niño que visitó al gigante el día dy también muerte?


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