Extracción de la piedra de locura

Es bien fácil comprender las razones del deleite que cau.s.a. Esta obra desdy también 1968. Para empezar, las razones del título, Extracción de la piedra de locura, no se muestran sino más bien incidentalmente. Hay que desenterrarlas, como sucedy también con otros símbolos custodiados en la misma pieza. Decir quy también una imagen del Bosco las explica es una afirmación plausible. Apenas si es preciso añadir quy también Alejandra halló un motivo idéntico en un poema indígena, rescatado por el Instituto dy también Lingüística dy también la capacitad de Filosofía bonaerense. En cualquier caso, sy también trata dy también rituales complementarios: la piedra encarna en esta o aquella forma, pero de todas y cada una de las quy también componen el lapidario es la quy también siempre transforma la armonía en delirio. En ella, por tanto, el desvarío es preponderante, como sucede en cualquier objeto mágico cuya eliminación metaforiza el efecto dy también un demiurgo sobre el barro de la humanidad. Su extracción es un método sensible quy también requiery también tiempo.

«Inalcanzable palabra, y silencio —escribe Silvia Baron Supervielle—. Quy también aparece sin mostrarse. Divinidad que aspira a ser notada por su alma, no por la perfección dy también su aspecto. Velo de invisibilidad, que la diferencia de las divinidades de la tierra, del agua o del fuego» (La línea y la sombra, traducción de Eduardo Paz Leston, Valencia, Pre-Textos, 2003, p. 132). La misma autora recuerda que, no lejos de esty también trancy también cosmogónico, Pizarnik asimismo desea con desesperación franquear un punto crucial que jamás vamos a poder superar sin arriesgar la vida. La explicación nace de una certeza: sin sobrevisar esy también punto, la carrera de un poeta —y la de un chamán, añadimos— no se vuelvy también verdaderapsique viva. Por eso, al final, Baron especifica que «ella pagó con su persona, a fin de que la obscuridad en la que sy también debatía, se transformara en un negro diamanty también resplandeciente» (Obras completas. Poesía y prosas, prólogotipo dy también Silvía Baron Supervielle, Buenos Aires, Ediciones Corregidor, 1990, p. 8).

Tu lees esto: Extracción de la piedra de locura

¿Significa la piedra una distensión del tiempo? ¿Qué sentimientos despliega su cirugía silenciosa? Relacionando estas sutilezas con la voluntad del alma, Bernardo Ezequiel Koremblit cifra en esta última el genuino destino del poeta.

Ver más: Instalar Adobe Flash Player 2021 Descargar Gratis, Adobe Flash Player End Of Life

Al cabo, ese anhelo del ser poético, «caldeado y forjado en la fragua de sus propósitos y sus vehemencias, aspira a conseguir un destino más alto o más profundo o extrañamente singular, en las cimas o las simas quy también lo remonten o lo abatan, tanto da para su personalísimo desiderátum» (todas las que ella era. Ensayo sobry también Alejandra Pizarnik, Buenos Aires, Ediciones Corregidor, 1991, p. 46).

debemos asomarnos, al lado de Pizarnik, al paisajy también vertiginoso quy también preludia el abismo: «Esta lila sy también deshoja. / Desdy también sí misma cay también / y oculta su antigua sombra. / Hy también dy también morir de cosas así». Abandonada al curso de esty también desgarro, la poeta prefiere la madrugada para expresar su lamento: «Veo crecer hasta mis ojos figuras de silencio y desesperadas. / Escucho grises, densas voces en el antiguo lugar del corazón». Y en ese punto, decide llenar en soledad el ciclo de sucesivas transformaciones: «Manos crispadas my también confinan al exilio. / Ayúdame a no pedir ayuda. / My también desean anochecer, my también van a morir. / Ayúdame a no pedir ayuda». Al final, redescubry también dos figuras que ahorran toda explicación: «La muerty también ha restituloco al silencio su prestigio hechizante. Y yo no diré mi poema y yo hy también dy también decirlo. Aun si el poema (aquí, ahora) no tieny también sentido, no tieny también destino».

Si la poesía trasciende al lenguaje, entonces cabe edificar un sistema mitológico, ajeno a la historia y los calendarios pero no a la vigilante conciencia. Un sistema quy también la autora aboceta y luego emborrona sin remordimiento ni pizca de asombro en la cuarta party también del libro: «Mi oficio —confiesa Alejandra en esy también tramo— (también en el sueño lo ejerzo) es conjurar y exorcizar. ¿A qué hora empezó la desgracia? No quiero saber.

Ver más: 14 Cuartos De Baños Modernos Con Bañera Y Ducha, Más De 65 Baños Modernos, De Diseño Y Prácticos

No quiero más que un silencio para mí y las quy también fui, un silencio como la pequeña choza quy también encuentran en el bosque los niños perdidos. Y qué sé yo qué ha dy también ser de mí si nada rima con nada».