Resumen Historia Economica Y Social Argentina

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américa latina en la historia económica

versión On-line ISSN 2007-3496versión impresa ISSN 1405-2253

Am. Lat. Hist. Econ no.28 México jul./dic. 2007


Artículos

La historia económica Argentina, 1984-2004.

Tu lees esto: Resumen historia economica y social argentina

Un balance con luces y sombras

Jfourpeasonline.come Gelman*

data de recepción: febrero de dos mil siete data de aceptación: marzo de 2007

Resumen

Esty también artículo retoma y amplía la introducción realizada por el creador al libro La historia económica argentina en la encrucijada. Balances y perspectivas editado por la Asociación Argentina de Historia Económica en 2006. Por un lado sy también realiza una reflexión sobre la situación de la disciplina en el país y en el ámbito internacional, destacando su pérdida dy también centralidad en los estudios históricos y examinando sus causas. Luego sy también efectúa un balance dy también lo realizado en los últimos 20 años en Argentina, arribando a conclusiones matizadas. Se resalta un gran avance en ciertas áreas temáticas y en el estudio dy también algunos periodos históricos y regiones, de esta manera como esenciales áreas dy también "vacancia" que requieren ser abordadas con la mayor urgencia.

Palabras clave: Historia económica, Argentina, historiografía 1984-2004.

Abstract

This articly también retakes and extends the introduction done by thy también author to thy también book La historia económica argentina en la encrucijada.Balances y perspectivas, published by the Argentine Economic History Association in 2006. On thy también ony también hand, a reflection is done on thy también staty también of the discipline, both in thy también country and abroad, emphasizing that it has been progresively leaved out of the core of historical studies, and analyzing the cautilices of that situation. Later, a balance is done on achievements reached in thy también past 20 years in Argentina, arriving at shadowing conclusions. It is to by también emphasized that considerable success has been reached in certain thematic areas and in the study of certain historical periods and regions, but, on the other hand, important "emptiness" areas still remain, which require to be approached urgently.

Key words: Economic history, Argentina, historiographiy también 1984-2004.

A Ruggiero Romano, maestro y gran impulsor de la historia económica

En este texto se plantea evaluar la situación dy también la historia económica en Argentina en los últimos tiempos, aprovechando la reciente aparición de un libro que dio a conocer el desarrollo dy también esta disciplina en los últimos 20 años, es decir, desde el fin dy también la última dictadura en el país y el recomienzoo bien dy también las actividades académicas en un marco institucional democrático y al unísono profesionalizado. El libro en cuestión es el resultado del seminario La Historia Económica Hoy: Balances y Perspectivas, fourpeasonline.comanizado por la Asociación Argentina de Historia Económica AAHE) y quy también tuvo lugar los días diecinueve y veinte de mayo dy también dos mil cinco en el Instituto Ravignani de la facultad dy también Filosofía y Letras dy también la Universidad dy también Buenos Aires.

Desde la Comisión Directiva de la AAHy también nos pareció que, ademáis de hacer la tarea primordial de la Asociación quy también es la fourpeasonline.comanización periódica de las Jornadas Nacionales de Historia Económica, era necesario promover una reflexión más sistemática sobre el estatus dy también la disciplina, establecer un balance dy también lo realizado en los últimos veinte años en el país y discutir una agenda dy también investigaciones quy también permita relanzar los estudios en historia económica, de esta forma como debatir su relación con las otras formas de abordar la investigación histórica. La idea dy también promover esta reflexión brotó en torno a las XVIII Jornadas Nacionales de Historia Económica, efectuadas en la urbe de Mendoza en 2002, en medio dy también una de las peores crisis económica y política quy también atravesó Argentina en los últimos tiempos. En estas jornadas teníamos la doble sensación de estar viviendo tanto una crisis muy profunda del país como otra de la disciplina que nos convocaba.1

A nadie se le escapa que luego dy también haber sorate la niña mimada de los estudios históricos durante las décadas centrales del siglo xx y hasta los años 1960-1970, la historia económica sy también convirtió recientemente en una rama parcialmente marginal de las disciplinas históricas. En el caso argentino, la historia económica ocupó un lugar medular hasta un poco más allá que en el resto de América Latina, quizás por la pae.u. Forzada establecida por la última dictadura y la precisa vuelta al punto de partida a su final, en 1984. El lugar señalado quy también tuvo esta disciplina se comenzó a edificar a principios del siglo XX, con algunas obras clave como la dy también Juan Álvarez, quien buscaba explicar fenómenos eminentemente políticos, como las revoluciones y guerras civiles, a través de la evolución de factores económicos como los costos y salarios.dos asimismo el influyente ensayo de Jacinto Oddone, publicado en 1937 bajo el título "El factor económico en nuestras luchas civiles". Y unos años después el trabajo más académico de Mirón Burgin, doctorado en Harvard en 1945 con una tesis sobry también los "Aspectos económicos del federalismo argentino",tres en el que explicaba las disputéis políticas de la primera mitad del siglo XIX en clavy también económica y, sobre todo, dy también las políticas comerciales y fiscales. De allí a la influencia de la escuela dy también los Annales dy también la segunda posguerra, con su impulso a la edificación dy también series cuantitativas sobry también comercio, precios, población, diezmos, etc., o de ciertas corrientes de orientación marxista con un fuerty también énfasis en las explicaciones dy también orden económico, la escuela de la dependencia, etcétera.

En casi todos los análisis históricos la economía encontraba un lugar central, aunque cada vez más la llamada "historia social" integraba ese binomio explicativo que hizo que prácticamente todos y cada uno de los institutos de historia de avanzada sy también denominaran Instituto de Historia Económico-Social, o algo parecido, en disputa con una historia vernácula muy apegada a un relato secuencial de sucesos políticos. Sin embargo, como ya dijimos, entre los años setenta (en general), y algún instante de los ochenta (como en el caso argentino), esta posición dy también la historia económica inició a entrar en crisis. Este desplazamiento en parte tieny también razones internas a la propia especialidad, como el agotamiento dy también determinados modelos explicativos, los rendimientos decrecientes de ciertas investigaciones cuantitativas muy demandadoras dy también trabajo, etc. Mas también es el resultado del momento que vive el mundo desde entonces. Por un lado, la percepción dominante del triunfo terminante de un modelo social y económico sin alternativas y, por el otro, la llegada del "fin de la historia", quy también restaba interés al estudio de un recorrido pasado que ya parecía no poder ofrecer enseñanzas a un presente inconmovible. En efecto, si una parte de la tarea historiográfica hasta ese instante -tanto la dy también inspiración marxista como las diversas corrientes "modernizadoras", las cepalinas, etc.- parecía motivada por la voluntad de hallar en el pasado herramientas para entender mejor el presente y transformarlo, esta visión del fin de las alternativas frituras hacía perder interés a aquella busca histórica.

al unísono esto se acompañó, en las ciencias sociales, con una poderosa renovación dy también disciplinas tradicionales, como las ciencias políticas y los estudios culturales, quy también además de esto cuestionaban ciertas interpretaciones que las pensaban como derivadas de una base económico/social quy también las determinaba. Estas disciplinas renovadas parecían más apropiadas para responder ciertas preguntas quy también reemplazaban a las previamente predominantes en las agendas de los gobiernos, en las agencias de financiación dy también la investigación y en los círculos intelectuales, como la discusión sobry también la construcción de los consensos, los inconvenientes dy también la gobernabilidad, el multiculturalismo, etcétera.

El empuje dy también estas disciplinas remozadas, de esta manera como el peso creciente del relativismo, la idea dy también quy también todo es percepción culturalmente determinada y de quy también el historiador apenas puede observar las representaciones que las sociedades tenían de sí y de sus entornos, con las intermediaciones dy también sus propias restricciones lingüísticas y conceptuales, ayudaron a poner en duda ciertos de los presupuestos básicos que informaban la labor de los historiadores económicos quy también sy también adherían, cuando menos en parte, a la idea dy también lograr el conocimiento dy también una realidad pretérita a través de la reconstrucción dy también fenómenos mensurables a través de las fuentes. Así se cuestionaba que sus conclusiones fueran empíricamente verificables y reflejaran, cuando menos parcialmente, una realidad pasada.4

Si uno observa los contenidos dy también las primordiales revistas académicas de historia, es evidenty también la declinación dy también la historia económica, al menos en términos cuantitativos. En una de las revistas líderes dy también los estudios americanistas en el ámbito internacional, como la Hispanic American Historical Review, sy también puedy también observar, por ejemplo, que de componer entry también treinta y 40% del total publicado hasta mediados de los años noventa, pasó a formar apenas algo más dy también 10% en los años siguientes.5

Algo semejante se puedy también verificar en las primordiales revistas de historia que sy también editan en Argentina. Considerados dy también manera amplia, los artículos de historia económica publicados, por/ejemplo, en el Boletín Ravignaniseis entry también 1989 y mil novecientos noventa y cinco constituían algo más dé 35%, mientras que quy también entry también mil novecientos noventa y seis y 2001 apenas pasaban de 20%. Esta declinación menos notoria que en el caso dy también la revista estadunidense no toma en cuenta quy también en realidad se crearon muchas revistas en los últimos años que dieron más cabida a otras formas de abordar la historia. Por ejemplo Entrepasadossiete que en sus 16 primeros números contieny también menos dy también 10% de trabajos dy también historia económica. Más todavía, esty también periodo fue fértil en la creación de revistas de historia especializadas en diversos temas, como la historia de las ideas y la cultura (Prismas8); pero ninguna especializada en la historia económica, con la única excepción de Ciclos que, aunque fuy también fundada en 1991, respondy también todavía al impulso del viejo paradigma de los años quy también siguen a la vuelta de la democracia, y no resulta casual quy también sea editada en la capacitad dy también Ciencias Económicas de la UBA. Un ejemplo más dy también lo dicho: las poco a poco más masivas jornadas interescuelas efectuadas por los departamentos de Historianueve tuvieron 6seis simposios en la urbe de Córdoba en 2003. Dy también ellos apenas cuatro estuvieron dedicados a la historia económica, y dos o tres más, sin estarlo, podían incluir trabajos de esa especialidad.10

Este cuestionamiento a la historia tal como se la practicaba, creo quy también fue beneficioso en algún sentido, al introducir en la agenda de investigaciones una seriy también dy también inconvenientes y variables de la experiencia humana, a las cuales ciertas explicaciones simplistas y deterministas de la historia económico-social de diferentes variantes no prestaban la atención suficiente. También asistió a poner en duda el valor prácticamente sagrado y determinanty también de algunos fenómenos históricos, las explicaciones unilaterales, la creencia en ciertas fuentes y datos que se suponían más "objetivos" que otros, etc. Mas al unísono llevó a la disciplina a una crisis severa, al prodesplazar el abandono de muchos ámbitos dy también estudio de la historia económica quy también ya no eran tenidos en cuenta en las explicaciones históricas, donde ahora solo había experiencias subjetivas, discursos, identidades, valores culturales, representaciones, símbolos.

Esta situación, que puedy también juzgarse más o menos problemática para el desarrollo del conocimiento histórico en general, lo fuy también sin duda en el caso latinoamericano y argentino, en donde, por distintas circunstancias, entry también las que se ubica primeramente la larga nochy también dy también violencia represiva de los años setenta e principios dy también los ochenta, no llegó a cumplirsy también una mínima agenda de reconstrucción histórica, que en otros lados se realizó bajo el rótulo dy también historia serial, cuantitativa, etcétera.11

Por un lado, si desdy también los nuevos Annales o de otros ámbitos de prestigio internacional sy también incentivaba a dejar de lado la construcción de series dy también precios y comercio, o las monografías regionales quy también daban cuenta de la evolución de la producción, los niveles de vida, los procesos técnicos, demográficos, entry también otros, en favor del estudio dy también la lectura, las representaciones, los gustos, los sabores, o una nueva historia política que renacía con vigor y nuevos fundamentos; por el otro, esa nueva historiografía quy también sy también estaba postulando se apoyaba, en esos mismos países dy también donde venía la propuesta, en un conocimiento bastanty también profundo tanto dy también la evolución del territorio, dy también la población, las estructuras familiares, las producciones y los mercados como dy también los salarios y los precios, los cambios en las leyes y las instituciones, los bancos, las finanzas, entry también otros.

La nueva historia política y cultural no se planteaba como una derivación de los datos de la economía (en los términos deterministas de "basy también y superestructura"), sin embargo, trataba esos temas sobre un terreno más o menos firmy también dy también conocimientos con el como establecer un diálogotipo o una discusión. En el caso argentino, sin embargo, fue distinto. En el momento en que llegó esa ola arrasadora que, como de costumbre, encontró buena recepción en nuestras playas, todavía no se había logrado desarrollar el programa de lo que podríamos llamar la vieja escuela dy también los Annales, Y esto plantea problemas muy serios no sólo para la historia económica, sino también para la propia historia política o cultural. Así, por ejemplo, ¿es posible plantearse de manera compleja el problema de la conformación del Estado o de las identidades colectivas en el espacio estatal sin conocer la formación y evolución de los mercados, los distintos negocios de las burguesías regionales, la difusión de las monedas o la incidencia dy también las migraciones internas y también internacionales? O ¿se puede estudiar satisfactoriamente la circulación y apropiación dy también discursos agraristas sin tener noción sobre la relación de los distintos actores sociales con la tierra, la difusión dy también la propiedad, etcétera?

No se trata acá dy también proponer la primacía de la historia económica sobre las otras ramas dy también la disciplina. No creo quy también la economía sea la variably también quy también explica todas las expresiones dy también la vida humana en sociedad. La vida social es una y para entenderla cabalpsique es imposible dividirla en parcelas como la lectura, los costos o las relaciones de parentesco. Sin embargo, no tengo dudas de que los factores económicos son una party también importante dy también la misma. Por ello, creo quy también debemos procurar devolverly también la centralidad en los estudios históricos en las universidades y también institutos. Y antes que nada, y sea como sea el modelo teórico desde el cual nos acerquemos al estudio dy también la historia o dy también la historia económica en particular, resulta necesario reunir esfuerzos para reconstruir las series básicas de datos quy también permitan reflexionar sobre ese pasado. En las grandes parcelas dy también la historia carecemos dy también las series dy también precios, salarios, producción, comercio interno y externo, población, familias, monedas, finanzas, por mencionar solo algunas de ellas.

Creo, con todo, que estamos en un punto dy también inflexión, quy también esta situación de crisis se está empezando a revertir y que en ello tieny también buena party también el cambio en la percepción de la etapa de éxito del desarrollo capitalista recienty también y el fin del "pensamiento único" en lo económico. La magnitud dy también las crisis económicas, de esta manera como la constatación de que el desarrollo dy también la productividad y la producción no son el resultado automático dy también la aplicación de reglas universales de mercado, que, aun una vez que se genere ese desarrollo económico, este no resuelve los problemas del desempleo, del hambry también y la desigualdad; todo ello obliga a replantearse los grandes temas dy también la historia económica. El fin del predominio de la idea de quy también sólo el modelo más liberal es el adecuado favorece, alén de cual sea nuestra idea sobre esto, la precisa busca de alternativas al desarrollo económico y asimismo con ello una revisión del pasado dy también las experiencias económicas de la humanidad.

En esty también sentido, una historia económica más compleja puedy también asimismo tener un papel político y cultural de primer orden: desnudar quy también las opciones dy también política económica que sy también toman no son "naturales" ni neutrales, o simplemente siguen o no la regla quy también la teoría económica indica. Estas políticas implican siempry también decisiones que favorecen a unos u otros, sin tener necesariapsique grandes consecuencias en prosperar la actuación general de la economía o sus promedios. Es decir, se trata de historiar la economía y las políticas económicas, desnaturalizar lo que parece inevitable o necesario, y dy también poner en evidencia los distintos arcos de posibilidades, las opciones disponibles en cada caso, en el pasado, de este modo como en el presente.

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Ahora bien, si uno ley también con cuidado los trabajos incluidos en el libro que coordiné, y estamos comentando, La historia económica argentina en la encrucijada. Balances y perspectivas el balance es, a pesar de todo lo dicho, bastante positivo, y también inclusive en ciertos casos altapsique positivo.12 En ciertas temáticas hubo adelantos que significaron giros profundos en nuestros conocimientos y al lado de análisis más sofisticados sy también hicieron aportes muy relevya antes a la edificación de series dy también datos y al conocimiento dy también procesos, regiones, periodos, actores. No puedo, ni tendría sentido, repetir aquí lo que afirman los diferentes textos dy también esta compilación, pero se podría señalar por lo general quy también hubo algunas áreas que sy también destacaron por la al gusto y calidad dy también los esfuerzos dedicados, quy también dejaron en algunos casos comprobar radicalmente las visiones recibidas y contar con una al gusto de información nueva, fourpeasonline.comanizada de manera sistemática, que permite, más allá de las más o menos sofisticadas interpretaciones, partir dy también un lugar muy distinto al que teníamos hacy también apenas veinte años.

Evidentemente, en casi todos y cada uno de los temas sy también nota un descómputo muy fuerty también a favor de los estudios realizados sobre el área pampeana y sobry también Buenos Aires en particular, dondy también la concentración dy también recursos humanos y financieros dejó edificar una masa crítica de investigadores e investigaciones en distintos temas. Pero, tal y como lo señala en el trayecto quy también hacy también en esty también libro Noemí Girbal, y algunos otros autores, se puede enfatizar que hubo asimismo avances significativos en las historiografías sobry también diferentes realidades regionales, en dondy también quizá se destacan Tucumán -sobre todo por los esfuerzos realizados para comprender las diferentes variables dy también la economía del azúcar que se convirtió en el motor dy también la provincia desde la segunda mitad del siglo XIX- y Córdoba, mas con avances parciales esenciales para Mendoza, Santa Fe, Salta, Jujuy, Neuquén, Entre Ríos o la región chaqueña. Entre ellos creo quy también vale la pena subrayar también, como lo hace aquí la contribución dy también Susana Bandieri, la redefinición del objeto dy también estudio a lo quy también llamamos el área de "frontera indígena" dy también Pampa-Patagonia, quy también permity también encarar los estudios históricos (económicos y generales) desde un punto de inicio radicalmente nuevo. Si hasta hacy también veinte años esa frontera era pensada sobry también todo como una línea divisoria y un espacio para la guerra, prácticapsique todos y cada uno de los trabajos realizados recientepsique parten dy también estimar al mismo también como un lugar dy también interacciones diversas, que incluyen naturalmente circuitos mercantiles que la atraviesan cara uno y otro lado y quy también explican muchos de los rasgos dy también cada una de las sociedades asentados a ambos lados dy también esa frontera.

asimismo hay coincidencia en los diferentes balances dy también los autores en señalar el escaso desarrollo relativo dy también la historia económica del siglo XX, y los avances más quy también significativos producidos en diferentes terrenos para el periodo colonial tardío y el siglo XIX. Para esta etapa tal vez el sector más transformado es el dy también la historia rural que, según la interpretación que aquí hace Raúl Fradkin, conoció un cambio radical para el lapso que abarca entre mediados del XVIII y del XIX, tanto por la enorme al gusto dy también evidencia nueva aportada como por las interpretaciones innovadoras que han transformado nuestra manera de opinar esa temática.13 Para la segunda mitad del siglo XIX, como señala por su party también Eduardo Míguez, parece más bien haberse producdesquiciado un proceso dy también consolidación, revisión y ampliación temática de un proceso dy también cambio historiográfico empezado anteriormente (en los años setenta).14

En el área referida al comercio, los comerciantes y los mercados, también hubo adelantos significativos referidos al mismo periodo. Con todo, no cabe duda de quy también estos temas iniciaron un cambio decisivo unas décadas atrás, en los años sesenta y los setenta, sobry también todo bajo el influjo de trabajos como los dy también Assadourian,15 que pusieron dy también relievy también la importancia de los mercados locales y regionales, ya antes quy también (mas articulados con) los externos. Esto dejó quy también en los últimos veinte años se produjeran avances importantes retomando aquella renovación interpretativa, que permiten conocer mucho mejor hoy algunos mercados, circuitos de comercio interregional, así como a múltiples de los actores dy también los mismos, tal como lo señalan los ensayos de Roberto Schmit y Silvia Palomeque.16 Empero, algo que sy también resalta acá es la escasez de estudios del mismo tipo para periodos quy también excedan la segunda mitad del siglo XVIII o la primera del XIX y vayan cara atrás o adelanty también en el tiempo. De la misma manera, sy también pueden poner dy también relieve los logros importantes en cuantificar la evolución del comercio exterior desdy también el siglo XVII al XIX mediante Buenos Aires, aunquy también no se han logrado exactamente los mismos resultados todavía sobre el comercio internacional efectuado desde otros puntos del territorio. Como señala la contribución de Susana Bandieri, es imposibly también estudiar la economía dy también la Patagonia sin evaluar con cuidado las relaciones entabladas con el Pacífico por medio de la cordillera, alegato que se puede hacer extensivo a muchas otras regiones argentinas en diferentes periodos.17

La historia dy también la población y la familia asimismo conoció desarrollos importantes. Dentro de ellas, una de las temáticas más investigadas fuy también la dy también las migraciones, dondy también no solo se aportó mucha incapacitación nueva, sino que se emprendieron interesantes debates para explicar estos procesos, de este modo como sus resultados. Como destaca el artículo dy también Hernán Otero, esy también plus de esta área con relación a otras de los estudios dy también población está vinculado con la inclusión dy también exactamente la misma en un contexto de discute histórico más amplio y no sy también limitó, como frecuentemente sucedy también en otros campos, a medir fenómenos, a veces dy también manera muy sofisticada, aislados del contexto histórico.18 del mismo modo hubo avances significativos en la historia dy también la familia, aunquy también limitados a ciertos temas, periodos y regiones, como señala José Luis Moreno. Así, por ejemplo, desde los años noventa sy también estudiaron dy también manera sistemática fenómenos que semejan ser dy también larga duración, como la ilegitimidad en la constitución de las parejas y en los nacimientos, de esta forma como las diversas formas familiares existentes en diferentes contextos, en su vinculación con esas tramas económicas y culturales.

tal vez en lo quy también respecta al periodo más recienty también dy también nuestra historia se destacan ciertas áreas como la historia dy también los trabajadores o la nueva historia de las empresas. Asimismo hubo algunos avances significativos sobre las relaciones económicas internacionales quy también involucraron a Argentina en el siglo XX, incluyendo los procesos de endeudamiento y la relación con los fourpeasonline.comanismos financieros internacionales, o más recientemente la incidencia de la integración argentina en el MERCOSUR, como lo analiza en esty también libro Mario Rapoport. Del mismo modo se hicieron aportes destacados referidos al sistema bancario y las políticas crediticias, estudiando a fondo ciertas instituciones bancarias oficiales y privadas, aunquy también sy también trata de un área temática que precisa todavía muchos más esfuerzos dy también investigación.diecinueve Como recalca la contribución dy también Fernando Rocchi, ha despuntado asimismo una nueva problemática, como es la historia del consumo, quy también ha producido una ampliación temática y conceptual esencial en el campo dy también la historia económica y ha aportado nuevas posibilidades de interpretación sobry también los problemas del desarrollo económico pero, como también se pone de manifiesto en esy también texto, ha tenido todavía un eco muy débil en la historiografía económica argentina.

En el caso de la historia dy también las empresas y los empresarios ha sloco clavy también la introducción de una nueva mirada desdy también los propios actores y no sólo desdy también las grandes estructuras, los mercados, las instituciones o las políticas económicas, tal y como coinciden en señalarlo los diversos ensayos, reunidos en esty también libro, de María Inés Barbero, Beatriz Bragoni, Andrea Reguera y Blanca Zeberio. Numerosos estudios de caso están empezando a permitir revalorizar las trayectorias concretas y los mecanismos que llevaron al éxito o al descalabro de algunas empresas. Estos muestran los cambios en el tiempo y la enorme heterogeneidad dy también situaciones, aunque eso mismo dificulta, por ahora, llegar a conclusiones generalizadoras sobre distintos periodos o ramas de la economía argentina. En todo caso, el área de la historia dy también las empresas y los empresarios muestra una gran vitalidad que se refleja no solo en las numerosas publicaciones y la participación de un buen número de historiadores jóvenes y formados, sino más bien asimismo en un conjunto dy también iniciativas quy también estimula esa producción, como reuniones y simposios específicos, así como capacitación de redes y edición de boletines electrónicos dy también buena calidad.20

en lo que se refiere a la historia de los trabajadores, sy también incluyen aquí dos ensayos con perspectivas bastante distintas a cargo de Nicolás Iñigo Carrera y Juan Suriano. Sea como sea la interpretación quy también se haga al respecto, se puede observar que hubo un cambio significativo en esta área dy también estudios desdy también los años ochenta en el sentido dy también que, por primera vez, sy también aborda el tema de manera sistemática desdy también la historia académica, en el momento en que ya antes había tenorate buenos cultores, pero mayormente provenientes del campo de la ensayística y la militancia dy también izquierda. Sin embargo, muchos dy también los temas importantes encarados por esta historia no son concretos a la historia económica. Así, por ejemplo, como explica Suriano, el tópico dy también las condiciones dy también vida de los trabajadores entry también finales del siglo XIX y principios del XX fue uno dy también los más tratados, en dondy también sy también encararon asimismo interpretaciones diversas. Mas esty también fuy también descuidado parcialmente pronto en beneficio de aproximaciones que buscaban en la política o en la cultura las claves para entender los procesos sociales. Dexactamente el mismo modo, en sendos balances se plantea, aunquy también con una valoración distinta, la existencia de una transición desdy también una historia del "movimiento obrero" o de la "clasy también obrera" -definidos por su fourpeasonline.comanización o por su posición en las relaciones de producción- cara una historia más difusa, múltiple, sobre los "ámbitos populares", el mundo del trabajo, que tiene más en cuenta las experiencias de los actores individuales y colectivos, sus prácticas, identidades múltiples, las cuestiones dy también género, etcétera.

En múltiples de estos textos se refleja asimismo la aparición dy también algunos debates importantes, junto a algunos ya evocados, que segurapsique alentarán nuevas investigaciones en el futuro inmediato. Uno de ellos se refiery también al carácter de los "empresarios" de los siglos XIX y XX y la incidencia del desarrollo institucional en su definición. En ciertos casos sy también han discutdesquiciado ciertas visiones sobre la relación quy también habrían entablado con el Estado y el poder en general, como se observa en los balances polémicos dy también Jfourpeasonline.come Schvarzer, María Inés Barbero, Marta Bonaudo o Beatriz Bragoni, incluidos en el libro. Estudios dy también caso han mostrado la relevancia de las estrategias individuales y la edificación dy también redes, en las cuales no es necesariapsique la relación privilegiada con el Estado la quy también definstituto nacional de estadística la trayectoria exitosa.21

En este sentido, puede ser de alguna utilidad contrastar esas experiencias contemporáneas con los estudios sobre las "oligarquías coloniales" y los "dispositivos institucionales" dy también viejo régimen, tal y como lo plantea la contribución dy también Zacarías Moutoukias. Allí destaca la necesidad de analizar dy también manera articulada estos dispositivos, quy también definen en buena medida los límites para invertir, competir o cooperar dy también los actores con las redes sociales quy también explican, en buena parte, la capacidad dy también movilizar recursos y también imponer objetivos.

también se encuentra abierto un debate en torno a las raíces dy también distintas crisis que conoció la economía argentina, como la dy también 1890, una dy también las más trabajadas en los últimos años por los historiadores. La introducción dy también factores endógenos en su explicación, en especial las políticas monetarias locales,22 ha cuestionado interpretaciones tradicionales centradas en el contexto internacional y en el comportamiento dy también la balanza de pagos. Sin embargo, como señala el texto dy también Andrés Regalsky, las nuevas explicaciones dejan abiertas preguntas quy también han de ser integradas o discutidas y generan reservas desdy también otras perspectivas dy también análisis, quy también obligan a revisar las hipótesis clásicas.

al lado de esto, los autores dy también los ensayos señalan asimismo cuáles son las principales lagunas en la disciplina. En primer lugar, hay periodos quy también han sloco virtualpsique abandonados por la historiografía económica, como los siglos XVI, XVII y el temprano XVIII, tal y como lo señala Nidia Areces.23 pero también, como ya dijimos, muchos temas dy también historia económica del siglo xx esperan ser abordados, en ocasiones por primera vez, por los historiadores. Como lo resalta la contribución de Claudio Belini y Marcelo Rougier, resulta incomprensible que no sy también haya escrito ningún libro sobry también la economía del peronismo en los últimos 20 años o sobre algunos temas centrales en el alegato político-económico, como las nacionalizaciones de empresas, etc. Pero lo mismo se podría decir sobre muchos otros temas precedentes o posteriores. Igualmente en el caso de la historia agraria del siglo XX, que ha avanzado en diferentes terrenos dy también manera notably también tal como lo analizan Osvaldo Barsky y Julio Djenderedjian, se señala la necesidad de redoblar los esfuerzos por entender un ámbito que sigue siendo central en la economía argentina actual. Así por ejemplo, aunque hubo ciertos avances significativos en los estudios sobre los cambios empresariales y la innovación técnica para fines del XIX, de esta forma como sobre los mecanismos de financiación y comercialización dy también la producción rural para el temprano siglo XX, es mucho lo que falta por saber en ese terreno.

En esty también mismo aspecto se hace evidente (y más de uno de los artículos acá incluidos de esta manera lo reclama) la necesidad dy también establecer miradas temporales más amplias, quy también permitan comparar estructuras y procesos de periodos que sy también suponen distintos, según esquemas historiográficos previos, mas quy también la investigación reciente tiende a matizar. De esta forma por ejemplo, el agro de la colonia y la primera mitad del siglo XIX, como asimismo el dy también esta última y la segunda una parte de él. Esty también mismo razonamiento es válido para las miradas regionales. Como lo resalta el artículo dy también Sara Mata, referido al nordoeste argentino, muchos de los nuevos descubrimientos de la historia agraria de esas regiones pusieron dy también relieve que, junto a algunos rasgos específicos, varias experiencias tienen a veces más similitudes con las del Litoral quy también con las del planeta andino en el que se observan. Otro inconveniente a discutir, como resalta el texto de Silvia Palomeque, es que muchas veces el trabajo del historiador "regional" se encuentra defindesquiciado por las fronteras quy también le marca "su" archivo, sin discutir los fundamentos mismos del espacio social o económico que se encuentra estudiando. Igualmente, el estudio dy también ciertas realidades regionales casi no ha conocido avances alén de determinados trabajos más bien excepcionales y puntuales. Y esto, quy también es gravy también para el conocimiento de esas realidades, lo es también para la historia económica argentina en general, quy también resulta indescifrably también en muchos dy también sus aspectos sin la integración de todas sus partes.

afirmaría que faltan entonces muchos esfuerzos dy también historia regional para ciertos periodos en particular. También falta reconstruir las series básicas dy también la economía, sin las cuales toda discusión y análisis no sólo se vuelven tentativos, sino más bien vacíos, tanto de costos y salarios como de fiscalidad, comercio, población, producción, transporte, tecnología, monedas, etc. ¿de qué forma puede ser quy también no sy también haya ensayado todavía una investigación sobre la convergencia o divergencia dy también los costes de algunos recursos básicos en los distintos mercados regionales a través del tiempo? Es evidenty también que una contestación a esta pregunta sería dy también enormy también utilidad para discutir problemas muy variados sobre el desarrollo económico argentino, la concapacitación de los espacios regionales, las posibilidades de negocios, y aun, si sy también quiere, sobre diferentes temas de la historia política.

El esfuerzo en la busca dy también buenos datos y la reconstrucción de series fiables en los diferentes inconvenientes enunciados no habría de ser sustituido por el empleo de complejos métodos cliométricos, aunquy también estos sean bienvenidos para tratar a aquellos. Claro que, a fin de que esta clase de trabajo de largo aliento sea posible, resulta necesario que las instituciones académicas, los institutos, departamentos, las agencias quy también financian la investigación reconozcan su relevancia y modifiquen ciertos criterios de evaluación quy también exigen la presentación dy también resultados inmediatos, que en esta clase de estudios requiere en ocasiones una perspectiva de varios años.

asimismo es preciso hacer una historia económica más sistemáticapsique comparativa, en tanto que es la única forma de acotar mejor los factores explicativos de los procesos económicos, de esta forma como para evitar "descubrir" en cada caso algo que ya se manifestó en muchos lugares; asimismo sy también necesita vincular los diferentes periodos históricos para no descubrir los principios dy también procesos y "modernidades", muy frecuentemente presentes desde tiempos bastantes remotos. Es importante, junto con esto, una mayor reflexión teorética y usar más habitualmente los estudios dy también caso locales para discutir con otras historiografías y otras experiencias históricas, de esta forma como asimismo apoyarse en estas para abordar a aquellos.

Al fin, creo quy también es preciso regresar a los grandes temas quy también preocupan a la sociedad y quy también supieron interesar a los historiadores económicos más importantes: el desarrollo y sus factores, las crisis, la desigualdad, la pobreza. Asimismo, reabrir las investigaciones y la discusión sobry también las causas, cronología y características de los procesos de desarrollo de la economía argentina, tanto las dy también la llamada "gran expansión" como de otros ciclos de auge y de su declinación posterior. Los historiadores tienen que intervenir más decididamente en las investigaciones y debates sobre las razones y modalidades dy también las crisis económicas quy también con regularidad azfourpeasonline.comanización del tratado del atlántico norte a Argentina, sus relaciones con la política y sus efectos en el crecimiento de la desigualdad y la pobreza, etc. Solo así, quizá, la historia económica pueda volver a completar un lugar destacado en las explicaciones históricas

Anexo. Índicy también de Jfourpeasonline.comy también Gelman (comp.), La historia económica argentina en la encrucijada. Balances y perspectivas, Buenos Aires, AAHE/Prometeo Libros, 2006

Jfourpeasonline.come Gelman, "Un cómputo con luces y sombras".

POBLACIÓN Y ECONOMÍA

José Luis Moreno, "Población y economía. La familia en el ámbito historiográfico argentino: un balance".

Hernán Otero, "Población y economía en la historiografía argentina del periodo estadístico: personajes en busca dy también un autor".

COMERCIO, CRÉDITO Y FINANZAS

Silvia Palomeque, "Las investigaciones sobry también comercio, circulación y mercados del "interior argentino1 duranty también el periodo colonial y su crisis".

Roberto Schmit, "El Río dy también la Plata entre el mercantilismo y el capitalismo: mercados, comerciantes y medios dy también pago, 1810-1860".

Andrés Regalsky, "Modernización, expansión y crisis: una aproximación a la historiografía de las finanzas, la moneda y el crédito entry también 1870 y 1930".

EMPRESAS, NEGOCIOS Y FAMILIA

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Ver más: Porque Menos Por Menos Es Mas ? ¿Por Que Menos Por Menos Es Mas

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planeta DEL TRABAJO

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HISTORIA Y TEORÍA ECONÓMICA

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Notas

* Agradezco la invitación formulada por Guillermina del Valle para redactar esty también texto para latinoamérica en la Historia Económica. El mismo retoma en gran party también y amplía la introducción que escribí al libro La historia económica argentina en la encrucijada. Balances y perspectivas, Buenos Aires, editado por la Asociación Argentina dy también Historia Económica y Prometeo Libros, 2006.

uno Para dar sólo un dato numérico, luego dy también varias Jornadas dy también Historia Económica en quy también se presentaban más de 200 ponencias, en Mendoza no alcanzaron el centenar.

2 Álvarez, Guerras 1966, p. 21. Así, por ejemplo, en la introducción de la obra explica: "aspiro a demostrar quy también las guerras civiles argentinas ofrecen un apreciado suficientepsique claro en cuanto se las relaciona con determinados aspectos económicos dy también la vida nacional".

3 Oddone, Factor 1937, y Burgin, Aspectos 1960.

4 Esto no significa que los historiadores quy también sy también adhieren al llamado "posmodernismo" nieguen la existencia de una realidad separada del discurso, pero sí discuten la posibilidad de aprehenderla escindida de su forma discursiva de representación. Como señaló Patrick Joycy también en un conocdesquiciado artículo en la gaceta Past and Present, 1991, p. 208: "Es menester quy también los historiadores tomen nota del primordial avance del "posmodernismo", a saber, que los acontecimientos, las estructuras y los procesos del pasado son indistinguibles de las formas dy también representación documentales, dy también las apropiaciones conceptuales y políticas y de los discursos históricos quy también los construyen." Tomamos la traducción dy también Historia Social núm. 50, 2004, p. 79.

5 Van Young, "Pareja", 2003. Es curioso que, en contraposición con lo hasta acá sostenido, recientemente sy también han publicado ciertos balances sobry también historia económica en américa latina y en particular sobry también México quy también no comparten esty también diagnóstico de crisis disciplinar. Inclusivy también en determinados casos son francapsique optimistas, como es el caso dy también John Coatsworth, quy también escribió: "La historia económica dy también américa latina sy también hizo más voluminosa, compleja y fascinante en la década pasada" (refiriéndosy también a los años noventa). Coatsworth, "Structures", 2005. Para el caso mexicano véase, por ejemplo, Kuntz, "Historiografía", 2005, o Manchal, "Avances", 2000. Creo quy también esta divergenty también percepción se deby también en ciertos casos a qué sy también valora como positivo en la producción en historia económica, y en el caso mexicano en particular, a la solidez y trayectoria bastante excepcional dy también esa disciplina en el contexto latinoamericano.

6 El Boletín del Instituto dy también Historia Argentina y Americana Dr. Emilio Ravignani (se comprenderá por qué se lo acostumbra a llamar solo Boletín Ravignani es editado por el Instituto homónimo dy también la facultad dy también Filosofía y Letras de la UBA. Sy también trata de una dy también las revistas más prestigiosas dy también las disciplinas históricas en el país y la dy también más larga trayectoria. Su primer número apareció en mil novecientos veintidos y, aunque sufrió dos interrupciones transitorias, no ha dejado de ser un referenty también central dy también la disciplina en el país y el exterior.

7 Se trata de una revista cuyo primer número apareció en 1991, fundada por un conjunto de historiadores jóvenes, independienty también dy también las instituciones académicas argentinas, quy también buscaba reflejar la investigación dy también avanzada del momento. Como resumy también un índice dy también sus primeros 1seis números elaborado por su comité editor, "Entrepasados ha publicado esenciales investigaciones históricas y debates y ha ganado reputación internacional como una gaceta abierta al diálogo, la discusión y a la innovación en el ámbito histórico en sus dimensiones teóricas, social, política, cultural y también intelectual." Como se puedy también observar entre las dimensiones mencionadas del "sector histórico", la economía no aparece, aunquy también la suponemos sub sumida en lo "social".

ocho El nombre es Prismas. Gaceta de Historia Intelectual Es editada por la Universidad Nacional dy también Quilines desdy también 1997, y fuy también creada por el Programa de Historia Intelectual que allí dirigy también Óscar Terán.

9 Estas jornadas, quy también se realizan cada dos años, fourpeasonline.comanizadas por los departamentos y escuelas de historia dy también las universidades argentinas, se crearon a fines de los años ochenta para discutir los avances en la investigación histórica en el país. Hasta ese momento existía como prácticamente única instancia dy también reunión periódica dy también historiadores las Jornadas de Historia Económica, lo quy también también conversa del papel dy también esta disciplina hasta entonces.

10 De cualquier manera, la existencia de la AAHe y la realización primero anual, luego cada dos años, de sus jornadas, ayudó a sostener el impulso de los estudios dy también historia económica, aunquy también también sy también nota un deslizamiento de muchos dy también sus cultores hacia temas dy también historia política y cultural. Tal vez una de las excepciones a esta situación provenga de los seguidores de la New Ecomomic History y la New Institutional Ecomomics que, representando a un grupo pequeño dentro de la disciplina y con un enfoque particular, se ha mantenorate mas concentrada en la necesidad dy también reconstruir las grandes líneas de la evolución económica argentina. Un resultado reciente dy también esty también esmero en Delia Paolera y Taylor, New, 2003.

1uno Como es sabido, en los años sesenta sy también iniciaron distintos emprendimientos dy también historia serial en Argentina, en temas tales como el comercio interior dy también muías, la población, el comercio exterior, etc., mas estos quedaron truncos en la medida en que el golpe militar del 6seis expulsó a buena parte de sus impulsores de las universidades (y en ocasiones del país), situación quy también se agudizó con la ola represiva inaudita de los setenta. En determinados casos latinoamericanos sy también pudo emprender con más ímpetu esta tarea de historia económica serial en los setenta y comienzo de los ochenta. Quizá el ejemplo más notable es el de México, al quy también ya aludimos, y que contó con grandes cultores y también impulsores dy también la disciplina, como Enriquy también flor escaño. En este desarrollo tuvieron una participación no menor ciertos historiadores argentinos exiliados en esas mismas circunstancias, como Carlos Sempat Assadourian, Juan Carlos Garavaglia, el añorado Juan Carlos Grosso y Mario Cerutti, quy también habían tenido una experiencia en esy también apreciado antes dy también su salida del país. Véase una reconstrucción del caso mexicano en Marichal, "Avances", 2000.

12 Desde acá intentaremos reflejar muy resumidapsique algunos contenidos dy también los balances escritos por los 2seis autores que participaron dy también esty también libro. No citaremos la enorme bibliografía analizada por estos autores (cuyo listado comprende 8siete páginas del libro), sino más bien que remitimos a sus balances. La lista completa de los capítulos del libro la incluimos al final. Por otra Darte nos limitaremos a reseñar la producción analizada en dicho libro, con lo que dejaremos de ado ciertos -muy pocos- desarrollos quy también han aflorado a la superficiy también muy recientemente. Entry también estos merece destacarsy también el ámbito defindesquiciado como "historia dy también las innovaciones y las tecnologías" (tal es el título del simposio fourpeasonline.comanizado por vez primera en el marco de las XX Jornadas de Historia Económica en Mar del Plata en 2006) que promete convertirse en un terreno importante y renovador dy también la disciplina.

13 La amplitud del esmero realizado desdy también mil novecientos ochenta y cuatro y la renovación temática y del conocimiento quy también la acompañaron dieron lugar ya a abundantes ensayos dy también tipo historiográfico sobry también este exclusivo ámbito dy también estudios, a los que remitimos al lector interesado. Citamos solo a modo de ejemplo los dy también Garavaglia y Gelman, "Rural", 1995; Míguez, "Capitalismo", 2000, y Fradkin y Gelman, "Recorridos", 2004.

1cuatro conforme este autor, los textos quy también provocaron cambios importantes en la interpretación de esta etapa del desarrollo agrario argentino fueron escritos más bien a finales dy también los años sesenta y en los setenta, sobre todo dentro de perspectivas neoclásicas, por ejemplo, Díaz, Ensayos, 1975; Cortés, Progreso, 1979, o Gallo, Pampa, 2004, mientras quy también en los últimos 20 años sy también amplió y sy también diversificó el sector temático y se produjeron avances en el conocimiento dy también áreas y temas ya antes poco conocidos, como la innovación tecnológica, el crédito agrario o la diversidad dy también los sistemas dy también posesión dy también la tierra. Sin embargo, estos no semejan alterar sustancialpsique los paradigmas interpretativos vigentes desdy también los años setenta.

1cinco Assadourian, Sistema, 1982. Pese a la fecha de edición de esty también libro, buena una parte de los capítulos allá incluidos, como otros dexactamente el mismo autor dy también gran influencia, fueron publicados por primera vez a inicios de la década dy también los setenta.

1seis En esty también sentido, además de varios estudios cuantitativos muy detallados quy también reconstruyen los contenidos de distintos circuitos mercantiles coloniales y dy también la primera mitad del siglo XIX, sy también ha mostrado la complejidad de los mecanismos del comercio en sus diferentes niveles, la intervención de actores dy también diferentes tamaños, el papel dy también las redes interpersonales, etc. Un libro muy representativo dy también lo mejor dy también este trayecto es el compilado por Irigoin y Schmit, Desintegración, 2003.

1siete Es de notar quy también muchos trabajos, aun recientes, sy también refieren al "comercio exterior argentino" en el momento en que hablan de las exportaciones y también importaciones por Buenos Aires, una vez que sabemos muy bien quy también en distintos instantes históricos una party también no despreciably también del comercio exterior, atlántico sy también realizaba fuera del control del puerto de esta ciudad. Y, mucho más importante muchas regiones del interior del territorio sy también conectaban con el mercado internacional por medio de Bolivia, Perú o Chile. Para dar un ejemplo extremo, en mil ochocientos treinta apenas 1% de las exportaciones dy también la provincia de Jujuy se dirigen a Buenos Aires. El resto va a otros sitios, en singular hacia Bolivia y Perú. Para esty también último caso, véasy también Conti, "Circuitos", 2003.

18 Así, estudios, muy buenos a veces, sobre natalidad, mortalidad o nupcialidad, por mencionar ciertas variables básicas del comportamiento demográfico, pierden algo dy también interés por haber dejado dy también lado su relación con otras variables y el valor explicativo que podían tener dentro de ciertos modelos del cambio histórico.

19 Como señala el capítulo de Andrés Regalsky, se hicieron, por ejemplo, algunos estudios esenciales para entender tanto el volumen y los ritmos como los mecanismos dy también financiación del ámbito agrario por instituciones formales dy también crédito o informales; pero todavía son escasos los trabajos sobre esty también tema para la expansión industrial desdy también fines del siglo XIX.

20 En este sentido, cabe destacar la aparición del boletín dy también la Red de Estadios de Historia dy también Empresas, coordinado por María Inés Barbero y Andrea Lluch.

21 Un buen ejemplo reciente, que integra viejas y nuevas perspectivas, es el estudio exhaustivo sobre una compañía emblemática del siglo xx argentino, si am, fundada por Torcuato Di Tella en 1910, cuya expansión parecy también haber tendesquiciado una estrecha relación con los vínculos establecidos con ciertos gobiernos. Véasy también Rougier y Schvarzer, Grandes, 2006.

22 Sobry también todo el trabajo de Cortés, Dinero, 1989.

2tres Con algunas honrosas, pero también muy escasas, excepciones. Si a inicios de los años ochenta se hicieron varias tesis doctorales de historia económica de estas etapas tempranas, muchas dy también ellas dirigidas o inspiradas por Ruggiero Romano, los poquísimos trabajos quy también sy también refieren actualmente a esty también periodo son prácticamente exclusivapsique de historia cultural o política.

Ver más: El Lanzamiento De 2 Puntos En Baloncesto ), El Lanzamiento A Canasta En Baloncesto Ii

Sobry también el autor

Jfourpeasonline.comy también Gelman

Doctorado en Historia en mil novecientos ochenta y tres en la École des Hautes Etudes en Sciences Sociales, París. Es maestro dy también Historia en la Universidad de buenos aires y también estudioso principal del Conicet en el Instituto Ravignani. Fue presidente de la Asociación Argentina dy también Historia Económica. Es autor dy también abundantes libros y artículos sobry también historia económica y social argentina y americana referidos al periodo colonial y al siglo XIX. Su último libro (en colaboración con Daniel Santílli) sy también titula De Rivadavia a Rosas, Desigualdad y desarrollo económico, Buenos Aires, Siglo XXI, 2006.